
Cuando se unen en un crisol el amor a la mar, siendo marino de palo que sea, el amor a la recuperación, formación, difusión y disfrute de los valores náuticos de nuestra Historia, y el placer de poner todo esto en valor en franca reunión de camaradería mientras se liban buenos caldos de esta nuestra tierra, se forma la esencia del triángulo que genera la filosofía existencial de los “Mareantes del Sur”. Y así, tanto navegando como en tierra, solos o en compañía de otros hermanos, llevamos a gala y difundimos estos valores, de lo que sentimos justo orgullo y juramos defender.
Los primeros siete Mareantes se constituyeron en Hermandad allá por el año 2005 en el puerto de Gelves, Sevilla, registrándose como “Asociación Deportiva Cultural Hermandad Mareantes del Sur” ante la Junta de Andalucía, diseñando tanto nuestro escudo formado por siete cuartas de la Rosa de los Vientos en la que se adivina el Norte porque conocemos el Sur y que corona Cruz entre dos Anclas con Luna creciente en pecho, así como nuestra bandera cuyos colores son los que ostentaría la flota de Carlos I, Gualda de orgullo en pasado, Blanca pureza en presente y Roja de lucha mañana.
El ser Mareante es sencillo, solo hay que querer serlo. Compartimos en hermandad unos mismos principios y nos estigma el golpe beso de la Botavara, además de estar en posesión de una Títulación náutica. izamos en nuestro buque el amor a la navegación, a las costumbres marineras, a nuestro bellísimo vocabulario, el amor por los ríos, sus riberas, el litoral… nuestro Guadalquivir, deseándole siempre sean sus aguas puras y limpias. Ser Mareante es orgullo.
Hermandad Mareantes del Sur
